sábado, 26 de abril de 2008

Nuggets

Es quizá el tiempo, si, creo que me llevo mal con él, porque nunca es suficiente, nunca es lo suficientemente acogedor. Intento reunir fuerzas, intento cumplir mis pequeñas propuestas personales, pero igualmente continúo desde hace aproximadamente siete meses saliendo cada fucking fin de semana, y en ocasiones es viernes y sábado, además de algún jueves que también he hecho alguna que otra cosita. El problema es que voy de la facu a mi casa, de mi casa a la facu, y los findes tengo que leer, estudiar y hacer trabajos que no hice durante la semana porque estaba de la facu a casa y de casa a la facu. Pero, sumado a esto también están los cursos, uno los viernes a la noche, el otro los sábados a la mañana. Estos cursos demandan tiempo no sólo de asistencia sino también de algún trabajito y lecturas. Filomena quedó bastante abandonada. Y todo esto es poco si se considera también los pequeños problemas existenciales, ambivalencia, imposibilidad de tomar decisiones, quilombos en casa, etcétera. Y es ahora cuando me pregunto dónde estoy yo, mis programas favoritos que ya casi no puedo ver, la música que ya no puedo escuchar detenidamente, los ratos de ocio.......
La tensión me está cansando, pero bueno, seguirán las cosas así por un mes más a lo sumo, luego todo se "normalizará" un poco cuando haya acabado los cursos, cuando haya rendido los primeros parciales, cuando recupere un poquito lo que me gusta de mi.

2 comentarios:

La Oveja dijo...

todo así, de febrero hasta julio, cuando llegan las vacaciones y dp de agosto a diciembre y vueeeelta a empezar...

que se le va a hacer, es la vida del estudiante.

recomiendo tomarselo con calma y mucho zen*, sino, no llega a fin de año


*meditación oriental, no boliche cordobe'... auqneu tb puede servir :P

Veronica dijo...

Voy a citar a Pascal:
"Vivimos en un círculo extraño cuyo centro está en todas partes y su circunferencia en ninguna"
La reducción del espacio extraña la abolición del paso del tiempo. Vivimos en un presente perpetuo, atravesando una sucesión de episodios aislados, del pasado y del presente. Constantemente ocupados, siempre "escasos de tiempo", porque cada momento es extensible. Vivimos en un espacio intangible y sin horarios.

Saludos Natalia.